Judith Aragones participante en el programa de Jordi Évole sobre #FamiliasReales: “Me siento manipulada y utilizada”

Judith Aragones, madre de familia numerosa que participó en el programa de Jordi Évole sobre #FamiliasReales se puso en contacto con Stop Vientres de Alquiler para mostrar su indignación por el tratamiento propagándistico de la maternidad subrogada en el programa. Desde Stop Vientres de Alquiler hemos hablado con ella y esto es lo que nos ha contado:

SVA: ¿Cómo se pusieron en contacto contigo y por qué accediste a ir al programa?

JA: A principios de julio 2018, a través de la página de facebook de la FANOC (Families Nombroses de Catalunya), supimos que se buscaba una familia numerosa de más de 5 hijos para un reportaje de televisión. Escribimos un mail a la dirección indicada y enseguida se pusieron en contacto para saber más sobre nosotros y explicarnos el proyecto.

SVA: ¿Te comentaron sobre qué iba a ser el programa?

JA: Nos contaron que estaban produciendo un reportaje donde se abordaban, mediante seguimiento, tres nuevos modelos de familia: monoparenal, enlazadas, homosexuales…, que buscaban también una familia convencional para mostrar un contrapunto y que sería en esa dimensión en la que encajaríamos nosotros.

El día de la grabación sólo nos cruzamos con otra familia que participaba en el rodaje, formada por una pareja y sus perros, con lo que poco acceso al resto de familias pudimos tener físicamente, pero nos cuadró con lo que nos habían contado telefónicamente.

SVA: ¿Qué es lo primero que pensaste cuando viste el enfoque que le habían dado?

JA: El día del estreno, lunes 17 de setiembre a las 22:40 en Antea3, siendo consciente de que habíamos generado una gran expectación entre nuestras amistades y familiares, y con gran nerviosismo por parte de mis hijos, fuimos pasando de la curiosidad a la desilusión y al desencanto, acabando en la indignación, por minutos. No sólo por comprobar que el espacio dedicado a las diferentes familias no era equitativo, sino que, en realidad, el tema central parecía ser la subrogación, pero desde un enfoque muy naïf y con intenciones claramente manipuladoras, emocionalmente hablando.

SVA: ¿Cómo os sentisteis al ver que habíais participardo en un programa cuyo objetivo era promociona los vientres de alquiler?

JA: Nos sentimos engañados a la par que también utilizados. Según iba quedando claro que el tema central era la subrogación, el resto de testimonios iban quedando inconexos, injustificados y con clara intención de relleno. Nos sentimos absurdos.

Durante la emisión, recibimos numerosos mensajes por whatsapp cuestionando la tomadura de pelo, ya que en ningún momento presentamos el reportaje como un panfleto sobre la subrogación (práctica no legal, incorrectamente llamada “no regulada”), sino como una exposición de “nuevos modelos de familia”, tal y como siempre se refirieron desde la productora y tal y como se desprendía de los cortos anuncios que se habían estado emitiendo en la web de la cadena durante toda la semana. Oportunidad perdida de saber más sobre el poliamor y la policrianza, cómo es vivir con un padre transgénero, cómo se vive la maternidad a solas, o de desmitificar los estereotipos sobre las familias numerosas, etc.

En mi caso, como activista feminista claramente en contra de la subrogación gestacional, tener a mi familia relacionada con un documental donde se obvian otros modelos que no sean el de la “perfecta pareja gay que afirma que no quiere explotar mujeres pero que se ha ido a satisfacer sus deseos de ser padres a costa de la subrogación”, desde un enfoque “optimista” y “con final feliz”, me indigna. Me siento manipulada y utilizada, y me consta que otras familias que participaron en el rodaje también tuvieron conocimiento del objetivo “real” del reportaje durante la emisión del mismo. No era lo que yo o mi familia queríamos hacer y queremos desvincularnos completamente del montaje que finalmente se ha visto en el programa.

Igualmente, es justo decir que inmediatamente al final de la emisión, durante el debate de clara intencionalidad política y moral, me puse en contacto con las personas con las que en su día hablamos y rodamos, y todas me respondieron en pocas horas a través del teléfono. En todo momento se interesaron por mi reacción y comprendieron mi enfado y mi queja.

El trato a nivel personal ha sido correcto; creo que incluso excedió lo que mis expectativas me dictaban como persona totalmente inocente e inexperta sobre el funcionamiento de un medio como la televisión. Hay que separar, por un lado, el trato a nivel humano, y por otro, que sigan sin entender por qué decimos que se nos ha manipulado y que realmente su programa no era un reflejo de diferentes modelos de familia, sino un reportaje tendencioso sobre un caso de compra-venta de bebés para nada “altruista”, y que podría etiquetarse incluso de clasista y racial, ya que la madre gestante es una inmigrante hispana en Canadá, una mujer sin trabajo y probablemente madre sola.

Personalmente, he animado a las personas con las que he hablado a que dediquen más tiempo a todas las opciones que finalmente no se desarrollaron en el reportaje y que, si tan importante es que se abra el debate sobre la subrogación, que lo hagan realmente dando un trato no subjetivo, mostrando todas las facetas de esta práctica, incluyendo las experiencias que se dan en países donde las mujeres son claramente explotadas, como India. El feminismo lo exige y la ética obliga.

SVA: ¿Te gustaría añadir algo más?

JA:  Mi postura y la de mi marido es clara: no apoyamos la mal llamada gestación subrogada ni estamos por la “regulación” de la misma que se desprende del reportaje. Esta práctica es y debe seguir siendo ilegal. Es más, no sólo en España, sino en todos los países donde se detectara un solo caso donde se haya profesionalizado, abusado o comercializado con el dolor y el sufrimiento de mujeres que, de una manera u otra, se ven obligadas a vender sus cuerpos para poder sacar adelante su propia familia. Invitamos a la productora del programa a la reflexión, así como a subsanar la tendenciosa conclusión de que la subrogación es un derecho libre de responsabilidad penal (o moral).

Judith , muchas gracias por contactarnos y por contestar a estas preguntas.

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1 Comment

  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo, Judith. El problema, según yo, es que hay gobiernos a los que n o les interesa regular esta práctica, o directamente ilegalizarla, debido a la pobreza que existe, máxime entre mujeres.

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