Sobre Stop Vientres de Alquiler

Stop Vientres de Alquiler es un proyecto de divulgación feminista que tiene como objetivo impulsar el conocimiento y crear conciencia social sobre la maternidad subrogada, que no es más que explotación reproductiva de mujeres y mercado de bebés.

Para ello recopilamos, analizamos y compartimos información disponible sobre esta práctica aberrante y sus consecuencias para las mujeres, las niñas y los niños. Así mismo, elaboramos materiales informativos y educativos, impartimos charlas, lanzamos campañas en redes sociales y damos asesoramiento a asociaciones, medios de comunicación y la sociedad en general, contando la verdad sobre la subrogación.

Como feministas no podemos cerrar los ojos ante los profundos rasgos patriarcales de esta industria, donde la maternidad es algo desechable mientras la paternidad se vuelve cada vez más sagrada.

Deseamos que España se mantenga en el camino de la prohibición y que a nivel internacional se promulgue una Convención contra la Maternidad Subrogada, siguiendo la línea de las convenciones internacionales que prohíben la esclavitud, la trata de personas o el tráfico internacional de menores.

Stop Vientres de Alquiler, nació en abril de 2017 y se articula en una comunidad de más de 15.000 personas a través de los siguientes medios sociales de comunicación:

Información y contacto: stopvientresdealquiler@gmail.com


Stop Vientres de Alquiler (Stop Wombs for Rent) is a feminist Spanish project whose main aims is to promote knowledge about surrogacy and to enhance social awareness of this form of violence against women, girls, and boys.

To achieve this objective, we collect, analyze and disseminate all available information on this abhorrent practice of surrogacy and its consequences for women and children. Further, we create informational, educational and communication materials, we also give talks in community centers, we periodically run campaigns on social networks and we provide advice to associations, media and civil society. We tell the truth about surrogacy that it is just reproductive exploitation and children trafficking.

As feminists, we cannot turn a blind eye to this patriarchal industry, where motherhood is being discarded while fatherhood becoming more and more sacred. We hope the Spanish Government keeps banning surrogacy. And at the international level, we ask for an international convention against all forms of surrogacy (altruistic and commercial) in the line of other international conventions such as slavery, human trafficking, and trafficking in minors.

Stop Vientres de Alquiler was born in April of 2017 and it is and it is based on a community of more than 15.000 people through social media networks.

Information and contact: stopvientresdealquiler@gmail.com

¿Quiénes somos?


Ana Trejo Pulido, creadora de Stop Vientres de Alquiler.

Mujer, madre y feminista, extremeña, licenciada en C.C. P.P. y Sociología, experta en Divulgación y Cultura Científica. Creadora del proyecto “Stop Vientres de Alquiler” y del blog el “El Nido en la Plaza”.


La maternidad no es un derecho, el cuerpo de las mujeres, su capacidad de engendrar seres humanos, y las criaturas nacidas de esta manera, no pueden ser convertidos en productos y servicios, no son mercancía.

Los vientres de alquiler son el culmen de la violencia contra las mujeres y los bebés engendrados y nacidos gracias a una tecnología médica que satisface el deseo más terrible de esta cultura patriarcal, violenta, voraz, egoica e insensible, y que es el exterminio de la madre y el diseño a su imagen y semejanza de la prole.

Es el complejo de Zeus de la humanidad, que extirpó a su hija Atenea de su cabeza de un hachazo después de tragarse a su madre y sufrir un horrible dolor de cabeza. Es el patriarcado en su máxima expresión. Las mujeres y las criaturas como pertenencias de los hombres. Y aunque la maldad humana es antigua como los mitos, también lo es la capacidad de lucha de las mujeres por conseguir un mundo más justo, humano, pacífico y amoroso. De este sentimiento surge este blog.

Hoy Artemisa, protectora de las parturientas, las niñas y las adolescentes, se me hizo más presente que nunca.

Mientras preparaba la cena, picando la cebolla,  pensaba en estas cosas terribles, en los cuerpos de las mujeres empobrecidos, enajenados, cautivos; se me vino a la cabeza la imagen de miles de úteros transparentes colocados en los lineales de un gran supermercado; pensaba en los niños y niñas como objetos de deseo y no de amor, en la violencia intrínseca de convertir los deseos en derechos, en la violencia de la pobreza, en el espejismo del concepto de libertad de los privilegiados, en cómo hay otra “libertad”, la de las mujeres y los niños pobres, que es la de servidumbre a la supervivencia y por la cual se ven abocados a vender sus huesos, su piel, su sangre.

Pensaba en el cabrón de Zeus, en el Olimpo de los cojones, en que todos ahora quieren ser Dioses, en cómo la hija del padre, Atenea, nos encandila a todas en algún momento de la vida, en que también Atenea nos enseñan a estar en un contexto de lucha. Pensaba en Artemisa, indómita y salvaje y en las ciervas, tan hermosas, en como me ha gustado el libro de Jean Shinoda Bolen. En que tengo que hacer algo.

Pensaba que al igual que la prostitución no tiene que ver con el sexo, y que es  pura violencia ejercida sobre las mujeres y lxs niñxs, mayoritariamente; los vientres de alquiler tampoco tienen que ver con la maternidad. La maternidad también es sexualidad. Los vientres de alquiler también son pura violencia ejercida sobre las mujeres y sus criaturas. No hay ética posible, ni buenas prácticas que valgan ni en la prostitución, ni en la maternidad subrogada. No tenemos derecho a una sexualidad que implique el despiece, el abuso, el control de la otra persona, aunque la otra persona diga que no pasa nada, que lo hace porque quiere. Las prácticas sexuales no son un derecho, tener un bebé tampoco lo es, todo esto forma parte de la sexualidad. A la prostitución y la maternidad subrogada les une la violencia que llevan implícitas y que son lo contrario de lo que quieren vender, no es  sexualidad, no es maternidad.

Además desde que nacemos, aprendemos a soportar, a aceptar un determinado nivel de violencia. Interiorizamos como aceptable un cierto nivel de violencia a través de los partos, la crianza, la educación y la cultura y nos vamos quedando petrificados. El nivel de violencia aceptado y normalizado en nuestra sociedad nos da la medida de lo deshumanizados que estamos.

A veces me siento congelada, gritando las injusticias como si fuera un mamut atrapado en un glaciar. Quiero ser más humana, una mujer humana, viva, palpitante, reivindicando la humanidad, las mujeres, la maternidad y quiero hacerlo entre otras cosas, aportando un granito de arena en concienciar sobre esta sinrazón de los vientres de alquiler.

De esta voluntad nace este espacio cuyo objetivo es contribuir a crear conciencia sobre esta forma de violencia contra las mujeres y las criaturas, recopilando toda la información disponible, datos, artículos, informes, campañas y eventos sobre los vientres de alquiler y sus consecuencias terribles para las mujeres, las niñas y los niños y en definitiva, toda la humanidad.

El blog Stop Vientres de Alquiler se puso en marcha en abril de 2017


Artículos y material divulgativo de Ana Trejo Pulido:

Todo los materiales elaborados por mi están bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internaciona


Inma Guillem Salvador, miembro de Stop Vientres de Alquiler.

Cofundadora de la Plataforma animalista Cassola sense corada. Ha sido coordinadora del Área de feminismo de EUPV en la comarca de la Vall d’Albaida, e integrante del Area de feminismo de EUPV. Integrante de Stop Vientres de Alquiler.


Soy Inma Guillem tengo 52 años y estoy jubilada. No tengo estudios superiores, pero sí una profunda conciencia feminista desde que recuerdo.

Llegué por casualidad a formar parte de este maravilloso proyecto, y agradezco infinitamente a Ana, que confiara en mí, aún sin conocerme.

Llevaba un tiempo leyendo artículos sobre los vientres de alquiler, y cuanto mas leía y más conocimientos adquiría, más aumentaba el nivel de espanto que me provocaba tan aberrante actividad.

¿Porque tengo una opinión contraria a la práctica de los Vientres de alquiler?

Cómo mujer y madre no puedo entender que nadie haga negocio aprovechándose de la vulnerabilidad de una mujer pobre, y la infelicidad de otras personas, que confunden deseo con necesidad, llevando su obsesión a límites perversos. Porque ya luchamos por acabar por una maternidad forzosa, para que ahora, nos quieran imponer una maternidad coercitiva.

Cómo feminista sabedora de que las mujeres hemos conseguido a base de dolor, rabia, sangre y lágrimas los derechos que nos pertenecen por justicia social, no puedo permitir, que lleguen a perderse porque unas personas crean que el cuerpo de las mujeres es un objeto al servicio de deseos ajenos, deseos pagados a golpe de billete.

Porque conculca Derechos Fundamentales de todas las mujeres. Creo firmemente que lo depredadores sin escrúpulos. Y no solo eso, también la abre al tráfico de mujeres y órganos.

Si vamos a permitir comerciar con criaturas recién nacidas, ¿dónde van a quedar los límites de la ética?. ¿ Que clase de sociedad vamos a crear, si no somos capaces de proteger a las personas. más vulnerables de las garras del neoliberalismo feroz?.

Son muchas las razones por las que oponerse a esta actividad injusta. Podría escribir páginas enteras.

Resumiré diciendo que no somos hornos al servicio de nadie, que no debemos nada por tener unas capacidades reproductivas. Que mientras no acaben estas prácticas y sigamos vendiendo o alquilando el cuerpo de las mujeres, la igualdad será una utopía.

Y por todo esto digo:

Stop Vientres de Alquiler.

Estamos aquí, nos vais a tener enfrente.


Artículos de Inma Guillem Salvador:


Teresa Dominguez, miembro de Stop Vientres de Alquiler

Activista feminista. Madre. Columnista y creadora del espacio “Waking up to our fake world“. Exmiembro del Consejo Local de la mujer y voluntariado de Jerez. Profesora de idiomas y traductora voluntaria. Su blog.


Me llamo Teresa Domínguez soy feminista abolicionista y madre. Y he hecho de los vientres de alquiler una batalla personal. La explotación reproductiva a través del alquiler de vientres, está creando una generación de niños separados de la identidad biológica y genética y una clase “criadora” de mujeres marginadas. Ambos se están transformando en mercancías para la venta en el mercado global. Esto solo puede ser aceptado y aprobado por una sociedad desvinculada de cualquier sentido de la ética, de derechos humanos, de dignidad o valores. Todo vientre de alquiler es cruel para los bebés. El argumento de que su versión “altruista” puede ser ética, no se sostiene porque siempre existe una compensación, mediadores y un contrato que priva de libertad a la mujer que dará a luz y exige la separación del recién nacido de su madre cuando cada aspecto, cada célula, cada deseo de ese bebé, está orientado a estar en ese cuerpo, para buscar comodidad y cobijo. Los que defienden una regulación “altruista” solo buscan abrir la puerta a los vientres de alquiler transfronterizos. Estos países, en la práctica, se convierten automáticamente en los mayores consumidores de alquiler de úteros en el extranjero. Y no es más que el paso previo a su versión comercial. Como ya sucede con países tradicionalmente “altruistas” como Canadá o Reino Unido. Usando los mismos argumentos: “permitir y regular la versión comercial proporcionaría seguridad para los derechos de los niños impidiendo que las personas los trajeran del extranjero.”

Nosotras y nuestro cuerpo. Se preguntaba la Senadora norteamericana Kamala Harris aludiendo a un tema como el aborto y extrapolable a los vientres de alquiler ¿Puede decirme alguna ley que otorgue al gobierno el poder de tomar decisiones sobre el cuerpo masculino?. Además, cuando los derechos e intereses de los recién nacidos son priorizados y debidamente considerados es obvio que legalizar el alquiler de úteros de mujeres viola directamente sus derechos y va en contra de sus propios intereses.

Creo que mi interés por este tema empezó cuando conocí el trabajo de Rita Banerji, hace unos años. Luego llegó la amistad. Rita es escritora feminista, autora del libro “Sex and Power“ y fundadora de la organización 50 Milliong Missing, y lleva años luchando por los derechos de las mujeres, y las niñas en un país que las mata por ser de sexo femenino. En el genocidio sistemático de niñas y mujeres por razón de sexo en India, Rita me contaba que son ya 68 millones según los últimos datos de censo, las mujeres y niñas desaparecidas o asesinadas. Aniquiladas sistemática y silenciosamente de la población. El censo de India desde 1986 hasta hoy muestra un patrón de feminicidio que aumenta en función de la riqueza. De hecho, es uno de los países con sexratio invertido, las mujeres representan el 48,4%. India también se convierte en uno de los destinos principales para alquilar úteros. Y como afirma Rita Banerji, en esta entrevista, los vientres de alquiler necesitan ser vistos en el contexto del genocidio femenino. Un negocio basado en un capitalismo exacerbado y construido sobre la supremacía de sexo, raza y clase.

La violencia machista, la misoginia, es una “guerra” a la que nos enfrentamos y por la que no podemos pasar de puntillas. Los vientres de alquiler son otra forma de violencia contra las mujeres, otra forma de trata, esta con fines reproductivos, a la que quieren poner el barniz de “legal” a través de regulaciones que solo privan de derechos a madres e hijos vía contrato, y eso en el mejor de los casos.

Decidí dejar de lamentarme y ponerme manos a la obra, es por ello que formo hoy parte de la plataforma Stop Vientres de Alquiler. Un proyecto que crea conciencia, que defiende los derechos humanos, que lucha contra la explotación reproductiva en todas sus formas y trabaja junto a otras organizaciones feministas preparando acciones para combatir los vientres de alquiler a nivel internacional. Porque queremos que España se mantenga en el camino de la prohibición, y exigimos la necesidad de una declaración urgente para poner fin a la maternidad subrogada transfronteriza. Porque apoyamos el proyecto de un convenio internacional que se desarrolla en el marco de ONU para la abolición de los vientres de alquiler inspirado en el trabajo realizado para la esclavitud. Porque necesitaba implicarme más allá de la denuncia, más allá del activismo en redes o medios en los que escribo. Y por ello agradezco a mis compañeras que me hayan invitado a formar parte de un equipo de grandes mujeres feministas en lucha.

Teresa Domínguez

“No seré una mujer libre mientras siga habiendo mujeres sometidas”

Artículos publicados sobre Vientres de alquiler

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