Crítica al informe publicado por GIRE en el que se aboga por la regulación de los vientres de alquiler.

México es uno de los puntos rojos para la mafia tecnoreproductiva. Los lobbies pro vientre de alquiler están haciendo su trabajo con intesidad y como muestra, tenemos el último informe publicado por GIRE (Grupo de Información de Reproducción Asistida de México): “Gestación Subrogada en México. Resultados de una mala regulación”, donde abogan por la regulación de esta práctica. Sigue leyendo “Crítica al informe publicado por GIRE en el que se aboga por la regulación de los vientres de alquiler.”

¿Por qué lo llaman altruismo cuando se trata de explotación?

Autora: Yolanda Rodríguez Villegas, feminista, abolicionista, convencida de que un mundo sin explotación es posible y presidenta de Médicos del Mundo Navarra.


Desmontando falacias sobre la gestación por sustitución, alias explotación reproductiva.

Hace tiempo comenté que quería escribir un texto sobre la propuesta de EH Bildu en el tema que el propio partido llama “gestación por sustitución”, que otras personas, partidos políticos (como Ciudadanos) o asociaciones denominan “gestación subrogada”, en definitiva, sobre lo que otras compañeras y yo llamamos “explotación reproductiva”.

Vamos primero con el tema de la terminología, que no es baladí. Llamarlo “gestación subrogada” o peor aún “maternidad subrogada” es una gran falacia, ya que en este último caso, no se trata de maternidad (que ya sabemos que ser madre es otra cosa, no solo gestar y parir), y tampoco podemos llamarlo “gestación”, pues aunque es cierto que la mujer “gesta” la criatura para otras personas, en realidad, lo que se “subroga” es un ser vivo, no como pretenden hacernos creer, la capacidad de gestación, ya que ésta es un paso intermedio, puesto que se compra un “producto final”: un bebé.

No quiero dejar pasar tampoco la forma más popular de denominar esta práctica esclavista “vientres de alquiler”, que es un sinsentido total, ya que no se trata de un vientre lo subrogado, sino de un cuerpo entero de una mujer: la criatura se gesta en el útero, pero se alimenta de todo el cuerpo y, por supuesto todo el cuerpo participa en el “chute hormonal” de un embarazo.

Y lo de alquiler, aún más ridículo si cabe, puesto que no se alquila, se compra. Por más que digan que se alquila la capacidad reproductiva, no es cierto, se compra un bebé, nuevecito, a estrenar. Sigue leyendo “¿Por qué lo llaman altruismo cuando se trata de explotación?”

Neoliberalismo y vientres de alquiler

Autora: Inma Guillem Salvador, Cofundadora de la Plataforma animalista Cassola sense corada. Ha sido coordinadora del Área de feminismo de EUPV en la comarca de la Vall d’Albaida, e integrante del Area de feminismo de EUPV. Actualmente forma parte de Stop Vientres de Aquiler.


Decía Emilia Pardo Bazán hace ya más de un siglo: “Es un error que el papel que le corresponde a la mujer en las funciones reproductivas determine las restantes funciones de su vida”. Poco han cambiado las cosas desde entonces.

Como evolución, podemos constatar que las funciones reproductivas, además de determinar la vida de las mujeres, hoy se inicia el debate de cómo rentabilizarlas al máximo.

¿Qué pinta el neoliberalismo en todo esto?

El neoliberalismo es un sistema político. Uno de sus postulados es la defensa de los derechos y deseos individuales de las personas. Un sistema que educa en la competencia, donde son las decisiones individuales las únicas que repercuten en la situación económica y social de las personas.

Si tú trabajas en un almacén descargando camiones, por ejemplo, no es porque el sistema necesite de la explotación de los pobres para beneficiar a los ricos, no es porque no hayas podido formarte y estudiar por falta de medios, sino porque eres mediocre y tú eres responsable de tu situación. Es muy importante que se entienda este concepto. Una persona neoliberal te dirá que defender los derechos individuales es defender los derechos colectivos, porque los colectivos están formados por individuos.

Ahí es donde entran en escena los vientres de alquiler. Sigue leyendo “Neoliberalismo y vientres de alquiler”

La gestación no es un “trasplante”

Eduardo Aguayo
Biólogo y otras cosas, gay, padre.

En los últimos tiempos, a los sectores regulacionistas de la conocida “gestación subrogada”, comúnmente conocida como alquiler de vientres, les estamos notando un viraje en sus argumentos hacia un sistema que ellos denominan garantista, haciendo uso o replicando nuestro sistema nacional de trasplantes con la intención de encajar en él sus pretensiones. Es por ello que queremos aclarar nuestra postura en contra por los siguientes motivos: Sigue leyendo “La gestación no es un “trasplante””

Marca España: mercado de mujeres y bebés

Autora: Ana Trejo Pulido

Mujer, madre y feminista, extremeña, licenciada en C.C. P.P. y Sociología, experta en Divulgación y Cultura Científica. Creadora de “Stop Vientres de Alquiler” y del blog “El Nido en la Plaza”.


Urge derrocar esta cultura patriarcal para que las mujeres y las criaturas dejemos de ser vistas como propiedad de los hombres. Es necesario impulsar políticas socioeconómicas que protejan la infancia y a las madres, como ocurre en otros países europeos y acabar con la pobreza infantil y de las mujeres que son mayoritariamente las que están a cargo de las familias monomarentales, y que son los principales colectivos que están sufriendo las consecuencias de esta crisis perpetua que azota nuestro país; y serán las principales víctimas de la práctica de los vientres de alquiler. Sigue leyendo “Marca España: mercado de mujeres y bebés”

Estudio: Children Born Through Reproductive Donation: A Longitudinal Study of Psychological Adjustment (2013)

Background

Parenting and children’s adjustment were examined in 30 surrogacy families, 31 egg donation families, 35 donor insemination families, and 53 natural conception families.

Methods

Parenting was assessed at age 3 by a standardized interview designed to assess quality of parenting and by questionnaire measures of anxiety, depression and marital quality. Children’s adjustment was assessed at ages 3, 7 and 10 using the Strengths and Difficulties Questionnaire (SDQ).
Results

Although children born through reproductive donation obtained SDQ scores within the normal range, surrogacy children showed higher levels of adjustment difficulties at age 7 than children conceived by gamete donation. Mothers who had kept their child’s origins secret showed elevated levels of distress. However, maternal distress had a more negative impact on children who were aware of their origins.
Conclusions

The absence of a gestational connection to the mother may be more problematic for children than the absence of a genetic link.

Descargar estudio

Vientres de alquiler: proveedoras de hijos y fluidos para la élite

Autora: Cristina Fallarás
redaccion@lamarea.com

Este artículo está incluido en #LaMarea49

La marca británica The Licktators comercializa un helado de leche materna. Según reza su campaña promocional: para que sepas “cuán deliciosa es la leche materna, sea cual sea tu edad”. La empresa Ambrosia Labs Milk, con sede en Utah (EEUU), dirige una clínica en Phnom Penh, capital de Camboya, donde se exprime a las madres para importar la leche de sus senos hasta Estados Unidos. La firma se ufana de ser la primera compañía norteamericana en importar leche materna humana desde el extranjero. “Compra leche segura para tu bebé” es uno de sus más populares reclamos. Sigue leyendo “Vientres de alquiler: proveedoras de hijos y fluidos para la élite”

Maternidad subrogada: vosotras parís, nosotros decidimos

Autora: Patricia Merino, autora de ‘Maternidad, Igualdad y Fraternidad’

Una de las pulsiones del patriarcado es su voluntad de apropiarse de la capacidad procreadora de las mujeres. La subrogación (ya sea comercial o no) se vale siempre de dos opresiones estructurales básicas en el patriarcado: la precariedad y la subyugación interiorizada por las mujeres.

En el programa ‘En el punto de mira’, sobre vientres de alquiler en Ucrania, se entrevista a una joven pareja española que va a tener descendencia gracias a una madre de alquiler ucraniana. Los muy competitivos precios de este país han puesto la subrogación al alcance de la clase media (del total de 40 – 50.000 euros que pagan las familias de intención, los investigadores del programa no logran averiguar la cifra exacta de lo que recibe la mujer gestante, pero es bastante menos de los 8.000 € por criatura que aparecen anunciados en la prensa ucraniana como cebo para las mujeres). La joven madre contratante española de 26 años muestra una minúscula camiseta de un equipo de futbol para el bebé y dice: “Cuando empiezas un proceso así siempre te entran ganas de comprar cosas”. Sigue leyendo “Maternidad subrogada: vosotras parís, nosotros decidimos”

El altruismo en los vientres de alquiler no existe: Canadá y Reino Unido confirman la teoría

Autor: Ander Cortázar

Canadá y Reino Unido, ejemplos de que el altruismo en los vientres de alquiler no existe

El hecho de que en Canadá se permita, únicamente, la gestación subrogada (¿eufemismo?) con fines altruistas hace que el número de candidatas a gestante sea muy escaso. Es una afirmación que hace Babygest, la revista española especializada en vientres de alquiler y referencia para aquellos que quieren ser padres por esta vía. La consecuencia: miles de canadienses buscan ‘hijos’ en el extranjero. Sigue leyendo “El altruismo en los vientres de alquiler no existe: Canadá y Reino Unido confirman la teoría”

Vientres de alquiler: violación del derecho a la salud materna y primal.

Autora: Ana Trejo Pulido

Mujer, madre y feminista, extremeña, licenciada en C.C. P.P. y Sociología, experta en Divulgación y Cultura Científica. Creadora de “Stop Vientres de Alquiler” y del blog “El Nido en la Plaza”.


Introducción

Como mujer, hija, madre y feminista no tendría mucho que decir ante esta barbaridad de los vientres de alquiler que nos están metiendo por los ojos como un problema de actualidad, cuando los problemas reales de la maternidad son otros, son los que vivimos las mujeres que somos madres, o las que no los somos, porque no queremos, o porque queremos y no podemos en este mundo horrible que hemos construido. El problema de la maternidad desde luego no es el de los ricos que quieren comprar criaturas.

No diría mucho sobre este tema, más que, igual que no se mata, no se viola, no se agrede… no se pueden comprar niños y no se puede explotar sexual-reproductivamente a las mujeres para satisfacer yo que sé qué deseos, porque ¿acaso a esta mierda se le puede llamar deseo de paternidad/maternidad?, ¿dónde se quebró ese deseo de paternidad/maternidad convirtiéndose en algo que implica el ejercicio de la violencia sobre el origen de la vida?

El deseo legítimo de tener criaturas se quebró seguramente en el mismo espacio oscuro de la (des)humanidad, dónde el deseo y el placer sexual quedó enterrado bajo la pulsión de dominación, subyugación, violencia.

Las mujeres no parimos “algo”, parimos a “alguien”. Puedes comprar algo, pero no puedes comprar a “alguien”. Punto.

Diría sólo esto, pero para una charla puede quedar corto, por eso, para las Jornadas organizadas por la Red Feminista de Extremadura en las que participé el pasado 18 de junio, preparé una argumentación más extensa contra la práctica de los vientres de alquiler apoyándome en el trabajo de personas cuyas aportaciones a este debate me han “tocado” el alma, y que además se asientan sobre una profunda reflexión, así como sobre la evidencia científica en torno a la gestación y al parto. Cosas que las madres ya sabemos o intuimos.

He tratado de dar un enfoque centrado en destacar, el valor del origen materno de la vida, sobre el que creo somos todos muy ignorantes como sociedad; y la vulneración del derecho a la salud maternal y primal que implica esta práctica. Derechos que por cierto, en general, también ignoramos, por lo que es tremendamente fácil que asumamos como legítima una violencia para otros, que ya asumimos para nosotras mismas y nuestras criaturas.

6 de julio de 2017.


Reflexionaré sobre los vientres de alquiler centrándome en las consecuencias de esta práctica en la salud y el bienestar de las mujeres y los bebés; y por tanto, en la salud y bienestar de la humanidad. Analizaré tres cuestiones fundamentales ligadas a la maternidad subrogada y su impacto en la salud; entendida la salud desde una perspectiva amplia, como un estado completo de bienestar físico, mental y social:

  • La cosificación y mercantilización de las mujeres y los bebés así gestados.
  • La explotación sexual reproductiva de las mujeres gestantes.
  • La violación del derecho a la salud sexual y reproductiva de las mujeres, y la violación del derecho a la salud primal de las criaturas.

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Exposing the International Commercial Surrogacy Business – The Pimping of Pregnancy

By Julie Bindel – London – 08 Feb. 2016

Birthing a Market, A Study on Commercial Surrogacy (2012) estimates that there are currently 3000 clinics in India offering surrogacy services. Surrogacy is a 2.3 billion dollar industry annually. Around 10,000 foreign couples visit India for reproductive services each year.

Dr Nayna Patel, a frontrunner of the Indian surrogacy movement, heads the Akanksha Infertility Clinic in Gujarat, where more than 600 surrogate babies have been born. Not only does Patel see the industry growing, she is gearing up for it and is building what is being dubbed as the world’s first multi-million dollar ‘baby factory’ in Anand, Gujarat, which will be a one-stop-destination for surrogacy. Patel predicts a 12 percent growth in the sector per year.

Whilst the rich Westerners buying surrogacy services often see the ‘service’ as a human right, many would argue that using poor, brown women as incubators is racist, colonialist, and akin to prostitution.

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Kajsa Ekis Ekman: “En el debate sobre los vientres de alquiler hay también un fondo de chantaje”

Kajsa Ekis Ekman es sueca, escribe en Dagens Nyheter, es editorialista de Dagens ETC  y miembro de la junta editorial del diario Brand.

Ha publicado “El ser y la mercancía” que se ha traducido ya al Inglés y francés y que esta siendo clave en el debate sobre la maternidad de alquiler tema de la agenda política que cobró impulso en Suecia después de que la izquierda e Iniciativa Feminista decidieron posicionarse contra esta práctica.

Su trabajo indica que a la práctica del alquiler de vientres “se le pueden poner muchos nombres pero al final lo que se está haciendo es comprar un bebe por internet”. La autora, compara los vientres de alquiler con la prostitución y considera que ambos casos son ejemplos de explotación de los cuerpos de las mujeres y que ambas industrias son la intersección de capitalismo y patriarcado.

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De lo que no se habla: riesgos para la salud de las madres de alquiler

María José Hernández Ortiz

De lo que no se habla: riesgos para la salud de las madres de alquiler

Mucho se habla en estos días de la maternidad subrogada, el eufemismo blando que invisibiliza lo que realmente hay detrás, el alquiler de un ser humano, de una mujer y no solo de su útero, camuflado como caridad, altruismo y libertad de elección, del que se benefician, sobre todo, los bolsillos de las agencias.

Se discute sobre todo de aspectos morales, de la ética del negocio de esta forma de nueva maternidad/paternidad que, desde luego, no supone ningún avance a la maternidad natural, sino que, por el contrario, implica que el bebé es gestado por una mujer que no lo va a criar, ya que tendrá que renunciar a él inmediatamente después del parto, a cambio de una remuneración económica previamente pactada en un contrato cerrado del que no podrá retractarse.

Se habla de derecho a ser padres (en el caso de parte de la comunidad gay, que ha abrazado con entusiasmo esta práctica) confundiendo deseo con derecho. Se habla de las consecuencias de la práctica que ha llevado a la creación de lucrativas “granjas de vientres de alquiler” en países como por ejemplo,la India, en los que se contabilizan medio millar de centros con servicios médicos legales, con buena calidad y bajos precios,que representan un negocio más que boyante para sus dueños (en la India el proceso puede costar entre 20 y 30.000 euros de los que las madres reciben unos 6.500 euros).

La comunidad feminista lleva tiempo demandando la necesidad de reflexionar sobre el cambio de paradigma que supone que el coito no sea la única actividad reproductiva de la especie, ya que se ha producido una normalización en el acceso a las nuevas tecnologías reproductivas sin que, sin embargo, se tenga en cuenta que el poder de la reproducción de la especie sigue pasando por el cuerpo y la psique de las mujeres, o ni se consideren conceptos como el de salud primal.

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Vientres de alquiler: ¿Prohibición o regulación?

Rafael Silva

Rebelión

Ni existen mujeres ricas o famosas que gesten para hombres de clase trabajadora, ni existen personas pobres que puedan permitirse un vientre de alquiler, por lo que es obvio que estamos ante una explotación de los privilegiados sobre las oprimidas. Ser padre o madre no es un derecho. Puedes serlo o no, pero en ningún caso te ampara como ciudadano o ciudadana un derecho elemental para tener descendencia
(Barbijaputa)

La constante tendencia del capitalismo a mercantilizar todos los aspectos, necesidades y derechos de la vida humana, parece no tener límites, y la última hornada de prácticas en este sentido afecta a lo que hemos venido en llamar “Vientres de alquiler” o más técnicamente “Gestación subrogada”. La consideración del cuerpo humano como un objeto de explotación del que se puede obtener beneficio (desde el tráfico de personas al completo, pasando por el tráfico de órganos humanos, y ahora por la gestación de un bebé para otros padres) está en la base filosófica y política del asunto, aunque muchos quieran hacernos entender otro enfoque distinto. Para el capitalismo todo puede ser comprado, vendido, troceado, enajenado o separado de su poseedor o de su legítimo destinatario. Y desde este punto de vista, los famosos “mercados” no ofrecen escrúpulos en introducirse en cada vez más necesidades humanas, para intentar gestionarlas como un negocio. Se apoyan falazmente en los avances científicos y tecnológicos, sin detenerse a pensar en los aspectos éticos de dichas transacciones económicas. Y así, la globalización económica amenaza con una mercantilización absoluta y descontrolada de todas las facetas de la vida, donde el cuerpo humano es la última frontera. A esta frontera bien podríamos llamarla “Explotación reproductiva”, donde el caso de los vientres de alquiler viene a ser su última manifestación.

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El mercado humano

En la radio, tras las señales horarias de primera hora de la mañana, la noticia que abre el día suele ser las fluctuaciones de la bolsa. Casi sería preferible que leyeran el horóscopo. Tras dar la pertinente información de si los valores han bajado o subido medio punto, de inmediato se da paso a los anuncios: un robot cortacésped, una alarma para el chalet, un coche… y por supuesto la nueva temporada en cuanto a ropa. En la feria neoliberal todas las piezas están pensadas para encajar y que la rueda del consumo no se detenga. Si el consumidor no tiene recursos para lo anterior siempre podrá sacar cinco euros para comprarse una camiseta. Puedes no tener casa, puedes no tener trabajo, ni coche, pero la moda rápida siempre estará a tu alcance. El desastre ecológico y humano de ese negocio textil ya es otro asunto (y puedes verlo en este documental).

Hace unos años sorprendió la espeluznante noticia de un joven chino que había vendido un riñón para comprarse un iphone y un ipad. Cuando uno no tiene nada, le queda el cuerpo. A mediados de los años ochenta, el periodista alemán Günter Wallraff se hizo pasar por turco en Alemania y se dio cuenta de que entre los pocos trabajos a los que podía acceder un inmigrante irregal estaba el de voluntario en ensayos clínicos. Él lo llamaba “hacer una farmacarrera”. Los pobres son perfectos como conejillos de Indias: venden sus cuerpos por poco dinero, y si les pasa algo, con una póliza de seguro equivalente a una insignificante fracción de las ganancias del laboratorio es muy probable que sus familias no digan nada. Lo contó en su libro Cabeza de turco.

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China Experiences a Booming Underground Market in Surrogate Motherhood

WUHAN, China — In a small conference room overlooking this city’s smog-shrouded skyline, Huang Jinlai outlines his offer to China’s childless elite: for $240,000, a baby with your DNA, gender of your choice, born by a coddled but captive rural woman.

The arrangement is offered by Mr. Huang’s Baby Plan Medical Technology Company, with branches in four Chinese cities and up to 300 successful births each year.

As in most countries, surrogacy is illegal in China. But a combination of rising infertility, a recent relaxation of the one-child-per-family policy and a cultural imperative to have children has given rise to a booming black market in surrogacy that experts say produces well over 10,000 births a year.

The trade links couples desperate for children with poor women desperate for cash in a murky world of online brokers, dubious private clinics and expensive trips to foreign countries.

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Carta abierta a Podemos sobre los vientres de alquiler

Cuando seguí a Podemos fundamentalmente lo hice porque defendía a los de abajo, los derechos sociales, laborales, los derechos humanos y al feminismo.Todas y cada una de sus luchas las llevo haciendo junto a ellos desde el 2014, estando del lado del que sufre la injusticia y elaborando leyes para impedirlas y nunca me han decepcionado.
DEBATES EN BASES SIMPLISTAS “ES MI CUERPO YO DECIDO”

De pronto se abre en la sociedad un debate: “Los vientres de Alquiler” y lo abren con la premisa de la complejidad del tema en base a lemas contradictorios que surgen en simples pancartas resumidas en escuetas frases, que en una manifestación puede ser una imagen sinóptica de una realidad pero siempre con un contexto. Este es un lema que se gritó por el aborto y a veces en la prostitución y se pretende dar por una realidad implícita en la voluntariedad de los vientres de alquiler, donde ya de por si es simplificar hasta la banalidad mezclar dos cosas con fines diferentes donde lo único que hay en común es una mujer y un coño. Pero entonces las plataformas defensoras de los derecho de las prostitutas se aferran al lema pensando que hacen peligrar su libertad de mercantilizar su cuerpo y las personas que defienden el aborto también les entra el canguelo pensando que no pueden dar un mensaje contradictorio que termine eliminando el derecho…obviamente porque cuando las cosas se basan en simples lemas la vida se simplifica y se termina haciendo verdaderas burradas al mezclar churras y merinas.

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La maternidad subrogada atenta contra la dignidad de la mujer

Durante el IV Congreso de Deontología Médica, celebrado en el Colegio de Médicos de Málaga, expertos en ética médica pusieron de manifiesto que la maternidad subrogada, conocida coloquialmente como ‘vientres de alquiler’, es un acto mediatizado por la prestación económica y no es completamente libre, debido a que condiciona la decisión y su consentimiento, lo que resulta inadmisible desde un punto de vista ético y deontológico.

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La ‘gestación subrogada’ como nuevo negocio transnacional

Por María José Guerra Palmero.

La gestación subrogada es uno de los negocios transnacionales en expansión en el contexto de la economía global, y sus cifras estarían ya superando las de la adopción internacional. La bioética neoliberal incita a mujeres de países empobrecidos, a través de agencias mediadoras que ganan mucho dinero, a alquilar sus úteros para gestar los hijos e hijas de parejas adineradas de países desarrollados. En este artículo, María José Guerra Palmero analiza este fenómeno que, dentro de las lógicas capitalistas, mercantiliza el cuerpo de las mujeres con objetivos reproductivos. La filósofa española es crítica con el sistema económico capitalista que explota y codifica a las mujeres, y llama la atención sobre la necesidad de adoptar enfoques interseccionales para repensar el problema.

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